miércoles, 19 de diciembre de 2018

Entrevista Roberto González Fernández "Para mi pintar es algo orgásmico, me produce sensaciones que no percibo de otra manera"

Sigo el trabajo de Roberto González Fernández desde hace tiempo en las redes sociales en las que es sumamente activo. Es impresionante su forma de entender la pintura como una manera en la que explicarse a sí mismo y a lo que le rodea.

Hace unas semanas logré hablar con él a través de Facebook y le invité a participar en nuestro blog con una entrevista en la que abarcar su inmensa producción artística. Roberto se mostró encantado y me invitó a pasar una tarde en su casa/estudio del centro de Madrid.

Tímido y educado, Roberto se muestra simpático desde que me abre la puerta. Su casa destila arte en cada rincón y el artista narra la historia de cada pieza, porque cada pieza contiene un poquito de él mismo. 

Nos embarcamos en una larga conversación sobre su carrera, sus series fotográficas, su formación. Pero, sobre todo, sobre su vida. Porque sobre eso es sobre lo que gira toda la producción de Roberto, sobre su propia vida.

¿Siempre has querido ser pintor?
Me crie en una familia con mucha sensibilidad artística. Estamos hablando de los años 50 en Monforte de Lemos en un edificio donde vivían mis abuelos, tíos y primos y donde por las noches nos reuníamos en casa de uno u otro para charlar y comentar, todavía no había Tv… Recuerdo mi infancia muy feliz, donde la creatividad estaba siempre presente. Mi padre con sus aficiones dibujando, diseñando carteles, repujando mientras mi madre escribía, pero sobre todo estaba mi tía Gloria que era pintora y que me introdujo en el mundo del arte a través de sus libros sobre el renacimiento, el impresionismo etc. Además, a mí me encantaban las historias que contaba a su regreso de los meses que pasaba todos los años en Madrid, pintado.

Aunque has trabajado con muchas técnicas, te defines como pintor. ¿Qué tiene la pintura que no te ofrezcan otras técnicas?  
Más bien me defino como artista multidisciplinar, pero es quizás la pintura el medio con el que me encuentro más realizado. Para mi pintar es algo orgásmico, el hecho de crear una obra produce en mí, sensaciones que no percibo de otra manera. También siento algo parecido cuando manipulo las fotografías que he hecho, es decir, gracias a Photoshop tú coges y haces con ellas lo que te da la gana, recortas, mezclas, en vez de pintar con pincel, pintas con luz o con píxeles, la fotografía me gusta mucho, pero tengo que manipularla, hacerla más mía.

"Aposiomeno" (Dibujo de ingreso en BBAA)
¿Cómo ha sido tu formación formal como pintor?
En los años sesenta ingresar en Bellas Artes era muy difícil. Se exigía hacer el dibujo de una escultura a carboncillo en altísima calidad, la llamada “mancha”. Vine a Madrid a prepararme para el examen de ingreso en el estudio de Gutiérrez Navas donde pintaba mi tía Gloria. Aun así, a pesar de que hacía algunos años que pintaba y dibujaba cuando vivía en Monforte, no conseguí entrar a la primera convocatoria por lo que continúe preparándome un año más. 

¿Dirías que eres un pintor académico?
Me considero un pintor realista conceptual. Lo que me interesa es plasmar el concepto en el que se basan las series que realizo para que el espectador pueda tener acceso a esa idea y es por eso por lo que utilizo ese tipo de imagen.

El volumen de tu producción es enorme, ¿cuál es tu proceso de trabajo desde que comienzas una obra, desde que la piensas, hasta que está concluida?
Bueno, como ya te he dicho, trabajo en series que expresan el momento de la vida en el que me encuentro.  Me permiten desarrollar un tema desde distintos puntos de vista. Trabajo de forma obsesiva, utilizando mis propias imágenes, vivencias que disecciono una y otra vez, utilizando a veces la reinterpretación de algunas obras o ideas que me han resultado especialmente significativas. Según qué idea, la desarrollo en el medio que considero más adecuado y a veces en dos o tres, por ejemplo, en la serie “3 alfabetos” el primero, que me lo había pedido el Correo Gallego para su suplemento literario en 1991, son fotografías analógicas en BN. En el segundo alfabeto de 1996-98 estas fotos se integran pintadas en los cuadros, dando la pauta de los elementos que componen cada óleo de 100x73 cm. y en el tercer alfabeto de 1998, uno de los elementos pintados de cada cuadro, se hace realidad en fotografías en color analógicas de ese mismo tamaño.

Y desde que tú inicias una idea de una serie hasta que la plasmas en el lienzo, ¿cómo funciona ese proceso?
Pongamos un ejemplo, la serie W-DV (Doblemente Vigilados). Se origina a partir de un marco que encuentro en casa de mis padres y para el que decido hacer una obra.  Opto por hacerme un retrato tapándome la cara, como ya había hecho en obras a lápiz en los años ochenta. El resultado fue un personaje que se oculta y observa al espectador a través de los dedos que forman una W. Esa imagen con la W me hizo reflexionar sobre cómo ha cambiado actualmente el mundo a través de las tres WWW que nos permiten controlar, pero al mismo tiempo ser controlados. Los modelos, todos hombres, fueron apareciendo de forma paulatina durante dos años… hasta llegar a 96, me gustan las series en múltiples de tres, pero al final añadí cuatro mujeres para redondearla en 100 con motivo de cuatro intervenciones simultáneas en los cuatro Museos de la Red Museística de Lugo y que esas mujeres estuvieran en cada una de las sedes.

"La juventud quemó toda esperanza" y "W-DV RGF"

¿Qué significa trabajar hasta el límite?
Significa que cuando tengo una idea no me basta con hacer una obra, tengo que hacer las que necesite hasta agotarla. Como referencia, como te dije, suelo utilizar un múltiplo de tres, pero tampoco lo llevo a rajatabla.

Entonces, cuando cierras una serie, ¿no vuelves a abrirla nunca?
Alguna serie como “ARRIAZA” (La isla viajera) permanece abierta y voy añadiendo obras según me muevo por el mundo, yo y mis circunstancias. La serie In Memoriam dedicada a familiares amigos o conocidos cuando se mueren también es abierta. En la que estoy trabajando actualmente “PRIDE BTM” (Orgullo de los Hombres de Lengua Azul) posiblemente no la cierre nunca.

¿De qué trata tu serie actual, Orgullo de los hombres de lengua azul?
Esta serie es una alegoría sobre el concepto de identidad y en concreto el de los hombres que están orgullosos de sentirse y vivir como gais. Una cosa que parece tan natural, pero hasta hace muy poco no se reconocía y se ocultaba. La idea es que al igual que de los nobles se dice que son de sangre azul, las personas a las que estoy retratando (todos gais) son seres excepcionales a su manera, por eso son de “lengua azul”. Estos hombres están orgullosos de su condición. Los represento en dípticos reflejando las dos caras que los homosexuales siempre hemos tenido que presentar. En una están con los ojos cerrados, como dormidos ante la realidad. En el segundo reaccionan y orgullosos, sacan la lengua y es azul, azul lapislázuli, el color que tradicionalmente, por su valor, se ha utilizado para las cosas más sagradas y que yo pinto con auténtico lapislázuli para, simbólicamente, enfatizar el concepto.

"Pride BTM PT I-II"

Es también un homenaje en libertad a aquellas palabras con las que, en la clandestinidad y a modo de códigos para iniciados, nos reconocíamos: ¿Entiendes? Ahora podríamos decir sin complejos, soy de lengua azul.

Has trabajado mucho con uno de los amigos habituales de nuestro blog, David Trullo, ¿cómo ha sido esa colaboración?
Nos conocimos hace muchísimos años. Coincidimos montando nuestras respectivas exposiciones en la Sala El Paso del Centro Municipal de las Artes de Alcorcón. Ambos conocíamos la obra del otro y enseguida conectamos. Comenzamos a hablar y fueron surgiendo ideas de colaboraciones conjuntas. La primera como prueba fue “Sebas” tres obras en torno a la figura de San Sebastián, un tema reivindicativo gay al que luego siguieron otros proyectos como “Planetas y satélites” con textos de Vicente Molina Foix, “Pic-nics”,” WYWH”, “5 Cuentos Chinos”, “Parque Temático Gay- Diez Mandamientos” con textos de X.M. Buxan Bran “Eméritos” o “12 Pietas” con textos de José Infante que aún no se ha presentado en una exposición.

"7º mandamiento. No seguirás códigos religiosos"

¿Volveréis a trabajar juntos?
Posiblemente. Ahora cada uno estamos embarcados de lleno en proyectos propios, pero seguro que volveremos a colaborar porque siempre que lo hemos hecho ha sido muy divertido.

Por lo que me cuentas entiendo que la homosexualidad es un tema recurrente en tu obra como en la de David, ¿no es así?
Claro, para mí, el arte es un medio de expresión con el que trato de expresar mis sentimientos, mi naturaleza, en fin, conocerme a mí mismo.

¿Cómo fue tu acercamiento a la temática homosexual en los inicios de tu carrera?
La primera obra de contenido abiertamente homosexual data de 1973. Se trataba del acrílico S/T de 116x89 cm. en el que dos hombres mantenían relaciones sexuales. Ese mismo año y tras un viaje a N.Y. y Venezuela trabajo en la serie de dibujos “Beisbolistas” donde el hombre es claramente el protagonista, seguida por “Parejas de beisbolistas” (que representan la dualidad del hombre homosexual) en ese erótico paso de baile que realizan los beisbolistas al levantar la pierna para tirar la pelota. 

"El héroe" y "Pareja de beisbolistas 2"
Le seguirá la serie “Eróticos” en la que un hombre desnudo interactúa con su reflejo (dualidad, Narciso). Una curiosidad de ese momento es el poster obviamente gay, realizado como trabajo de clase de diseño en BBAA “Leche nutritiva bucal”. En 1974 comienzo la serie “Arquitecturas” que eran fachadas de edificios ingleses detrás de cuyas ventanas, un hombre exhibe partes de su cuerpo.

"La fuente" y "Leche nutritiva bucal"
Incapaces de toda prudencia

Esta semana dura todavía
De 1975 es la serie “Azules”. Suelen ser espacios cerrados, patios donde se encuentran los personajes iluminados por una extraña luz cenital, la luz azul de luna llena. Encuentros sexuales en la noche. Con la perspectiva que da el paso del tiempo, esta serie refleja la situación en la que me encontraba, hundido en un espacio iluminado por esa luz cenital imposible de alcanzar y es que el servicio militar obligatorio que tenía que cumplir me agobiaba. Cuando se acabaron todas las prórrogas posibles no me quedó más remedio que perder un año de mi vida, 1976, en Melilla. Allí, con los enchufes pertinentes, conseguí todos los permisos para tener un apartamento donde poder dormir, aislarme y trabajar. La luz azul sigue iluminando el espacio en estas obras, pero ahora son habitaciones cerradas donde los personajes intentan sobrevivir. En estos años los títulos son importantes, en su mayoría sacados de poemas de Kavafis, autor al que me había introducido mi compañero Javier a principios de los 70 y que reflejaban perfectamente el sentimiento (gay) de esas obras. Con el tiempo autores como Cernuda, José Infante etc. fueron la inspiración de la serie “Vida privada”.  En 1977 a los quince días de terminar la “mili” nos mudamos a Edimburgo. Calton Hill era la zona de cruising más popular y es allí donde se desarrolla la serie “Laberintos” un grupo de óleos en los que los personajes deambulan por la noche entre los monumentos de la colina.

"Trío y lagarto"
J'ai tant contemplé la beauté

Mi primera exposición, en la galería EGAM de Madrid, fue un poco fracaso porque expuse este tipo de obras con hombres desnudos, encerrados en habitaciones, juntos... en fin, quizá por lo obvio de las imágenes, no era el momento para mostrar aquello, estamos hablando del 78. Recuerdo que en el verano del 79 viajamos por la Costa Oeste de Estados Unidos y pudimos vivir un ambiente de libertad propio de San Francisco y Los Ángeles (acababa de aparecer el SIDA y nadie se imaginaba lo que iba a pasar) que a España todavía no había llegado. De aquella experiencia surge la serie de dibujos a lápiz “Castro-Elephant Walk”. Elephant Walk era el café de moda gay del Castro en aquellos años. Aquella vida gay vibrante y loca influyó mucho en mi trabajo durante ese tiempo. La idea de esta serie parte de los edificios del barrio de Castro restaurados por la comunidad gay en los que, discretamente integrados, aparecen textos y símbolos relacionados con nuestra identidad. También el SIDA influyo en varias series de años posteriores como “Tumbas”, “I love you – I hate you” y, sobre todo, muchos “In Memoriam” de amigos muertos por esa enfermedad. También de aquel viaje a California surgió en 1980 “Parade” Una serie donde pude expresar todo lo que hasta ese momento se estaba viviendo en relación con la visibilidad del movimiento de liberación gay.


"1808 Glory Holes" y "A rainbow of sexual preferences II"
In Memoriam A.V. I-II

La siguiente serie fue “Vida Privada”, escenas con Javier, mi pareja, o con amigos, en interiores, todo más íntimo y mucho más sencillo. Esta serie ha estado presente en las exposiciones realizadas durante los años 80 en París (1983), Londres (1988) N.Y (1989) y varias ciudades españolas.


"Placeres prohibidos, planetas terrenales, miembros de mármol con sabor de estío"

Ya en 1995 La serie “Orestes, Orestes” que es una de mis favoritas, presenta al actor cubano Orestes P.E. que había conocido en el Festival de Edimburgo mostrando partes de su cuerpo en las que yo “tatúo” mensajes indicativos en una relación sexual que comienza por “Know me” (Conóceme) y termina con “Forget me” (Olvídame).

"Know me" y "Forget me"

¿Hay algún proyecto con el que te sientas más íntimamente relacionado?
Todos mis proyectos son personales y todos me interesan, si no, no los haría.

¿Consideras necesario que el espectador entienda el concepto de la obra?
No, el concepto es mío y yo hago esa obra sin pensar en el espectador porque en principio sé que no lo va a percibir de forma inmediata. Creo que es un ejercicio de libertad que los espectadores interpreten mis obras desde su propio punto de vista que seguro es diferente al mío.

Me gustaría que me hablaras un poco de tus próximos proyectos, si tienes algo ya pensado, ¿estás trabajando en algo?
Pues estoy trabajando en el proyecto “Apocalipsis” que trata sobre el mundo artificial de los juegos y la realidad virtual en la que vivimos mientras el apocalipsis real nos rodea y acabará con nosotros. Ya he finalizado cuatro de los siete que lo componen.

"Apocalipsis III"

Para acabar, hemos hablado de la muerte, del tiempo, de la homosexualidad, ¿son esos los tres temas principales en tu obra?
No, yo toco todo lo que en ese momento me esté influyendo personalmente. Por ejemplo, la serie “CDIR” Caída del Imperio Romano de 1996 surge de la idea de que estamos en un proceso de destrucción, somos tan complacientes con nosotros mismos, tanto que para mí esto ya no tiene solución. En este proyecto los protagonistas son un ángel y un demonio que, persiguiéndose, toman mi estudio como si fuera un escenario de teatro. Se mueven por todo el estudio e interactúan con las obras y con el entorno. La luz desde el suelo hace que las sombras sean las protagonistas de la inestabilidad que se palpa en el ambiente. Dentro del mismo tema, pero con connotaciones más actuales, está “Maldito oro negro” relacionada con el cambio climático y el poder que el petróleo da a los países productores árabes que a su vez influyen en grupos terroristas… etc.

"MON V (Maldito Oro Negro)"

Pues muchas gracias por tu tiempo, Roberto, ha sido un placer poder conocerte personalmente y poder acceder a tu taller y a tu casa.
El placer ha sido mío, muchas gracias por la entrevista.

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