miércoles, 19 de julio de 2017

¿Pueden los knowmads adaptarse al ámbito artístico?

Los knowmads se convertirán en los próximos años en los profesionales más solicitados por las empresas, personas inquietas siempre receptivas a los cambios y abiertas a poner a disposición de un proyecto todo su conocimiento. Pero, ¿qué es un knowmad?

Imagina que tienes una pequeña galería y que quieres posicionar su web en la primera página de Google. No tienes los conocimientos técnicos para hacerlo por ti mismo, ni tienes presupuesto para contratar a un especialista en SEO ya que estos profesionales son muy cotizados. ¿Qué podrías hacer? Puedes contratar a un especialista de 3 a 6 meses, que es lo que se tarda aproximadamente en posicionar una web adecuadamente. Después, este profesional se marchará a otra empresa donde aplicará sus conocimientos durante otros meses, después a una tercera empresa, y así sucesivamente. Este profesional que va contratando sus servicios basados en sus conocimientos técnicos de una empresa a otra, es lo que se conoce como un knowmad.

Los knowmads son altamente empleables en prácticamente cualquier sector y pueden basar su profesionalidad en una amplia gama de materias, aunque todos comparten dos cualidades, su amplio conocimiento en una técnica específica y su flexibilidad laboral, lo que les hace muy deseables por las empresas que buscan contratar solo durante unos meses.

Sin embargo, no debemos confundir este nuevo modelo de empleabilidad con la precariedad laboral tan extendida en nuestro país y muy especialmente en el sector cultual y que normalmente asociada a perfiles poco cualificados técnicamente y que se ven obligados encadenar contratos mal remunerados. Los knowmads son profesionales que eligen libremente este tipo de empleabilidad porque les permite sacar un mayor beneficio económico a sus conocimientos.

El modelo ya es ampliamente conocido en el ámbito artístico donde comisarios, gestores o artistas, se emplean de forma temporal en galerías y museos para sacar adelante proyectos de tan solo tres o cuatro meses para después saltar a proyectos diferentes.

El término fue acuñado por John Moravec para referirse a aquellos profesionales que saben cómo adaptarse adecuadamente a los avances que sufren en su ámbito profesional gestionando eficazmente su más valioso activo: su conocimiento del sector. Algo así como una especie de nómadas del conocimiento denominados así por la mezcla del término know (conocimiento) con nomad (nómada). Una figura que se adapta a la liquidez del nuevo entorno laboral fruto de una sociedad donde el cambio es constante y en el que el trabajo como lo conocemos se está quedando obsoleto. 

A continuación, os dejo un video del propio John Moravec dando una charla TEDx en la que nos habla sobre los knowmads (en inglés).



Si el cambio de paradigma laboral se da prácticamente en todos los ámbitos profesionales, en la cultura es especialmente notable, tanto por el peso específico de la tecnología en las nuevas formas de creación artística como por su rol en la gestión de proyectos e instituciones culturales. Por ello los profesionales de la cultura debemos de convertirnos en knowmads de la cultura, adaptándonos a la llegada de las nuevas tecnologías a nuestro entorno profesional cambiando nuestra forma de trabajar y adquiriendo nuevas habilidades que aplicaremos a nuestra labor diaria. O si no, al menos debemos aprender a trabajar con ellos. 

Esto implica abrazar el cambio y a las nuevas realidades que nos imponen los desarrollos tecnológicos como internet, aprendiendo siempre y gestionando adecuadamente nuestro conocimiento. Debemos mantener siempre la mente abierta para absorber nuevas formas de trabajar, para enriquecernos con el conocimiento que nos ofrecen otros y para ser flexibles, abandonando las ideas como 'siempre se ha hecho así' o el 'no merece la pena cambiar'. Debemos evolucionar y convertirnos en agentes válidos para nuestra empresa ayudándola a encontrar nuevos modelos de negocio y nuevas formas de colaborar.


¿Cómo puedo convertirme en un knowmad de la cultura?

La respuesta nos la da el propio John Moravec, junto a su compañero Cristóbal Cobo, en esta lista de 19 características del knowmad.
  1. No está limitado a una edad determinada.
  2. Creativo, innovador, colaborativo y motivado (auto-motivado).
  3. Utiliza la información y genera conocimientos en diferentes contextos.
  4. Altamente inventivo, intuitivo, capaz de producir ideas.
  5. Capaz de crear sentido socialmente construido.
  6. No solo busca acceder a la información, procura utilizarla abierta y libremente.
  7. Creador de redes, siempre conectando a personas, ideas, organizaciones, etc.
  8. Capacidad para utilizar herramientas para resolver diferentes problemas.
  9. Alfabetizado digitalmente, comprende cómo y por qué funcionan las tecnologías digitales.
  10. Competencia para resolver problemas desconocidos en contextos diferentes.
  11. Aprende a compartir (sin límites geográficos).
  12. Es adaptable a diferentes contextos y entornos.
  13. Consciente del valor de liberar el acceso a la información.
  14. Atento a los contextos y a la adaptabilidad de la información.
  15. Capaz de desaprender rápidamente, sumando nuevas ideas.
  16. Competente para crear redes de conocimiento horizontales.
  17. Aprendizaje permanente y para toda la vida (formal-informal).
  18. Experimenta constantemente TIC (colaborativas).
  19. No teme el fracaso.
La lista está recopilada en un interesantísimo libro escrito por ellos titulado 'Aprendizaje Invisible' y que podréis leer de forma gratuita aquí. El libro os servirá de gran ayuda si queréis comprender cuales son las necesidades con las que se encontrarán las grandes organizaciones culturales, tanto españolas como foráneas, en los próximos años y cómo podemos convertirnos en unos nómadas del conocimiento muy apreciados por las empresas del sector. Lectura más que recomendada.



Pero, ¿por qué son interesantes los knowmad para las instituciones culturales?

El conocimiento se ha convertido en un recurso muy apreciado por las organizaciones, tanto públicas como privadas, ya que saber gestionarlo adecuadamente puede significar el estar o no a la vanguardia de la innovación en tu sector, y eso puede convertirse en su valor diferencial de la empresa.

En una sociedad abrumada por el exceso de información (sociedades intoxicadas), saber ordenar y gestionar el conocimiento es fundamental para cualquier organización y conseguir así, crear un nuevo conocimiento más actual y especializado. Por ello, cada vez más empresas apuestan por contratar a profesionales que hagan una buena gestión del conocimiento, adaptables a los nuevos procesos impuestos por los desarrollos tecnológicos y capaz de hilar la multitud de habilidades que les da su experiencia multidisciplinar.

Sin embargo, muchas instituciones culturales se encuentran constreñidas por recortes presupuestarios que les impiden poder contratar de forma permanente a profesionales altamente cualificados. Por esta razón, los knowmads son profesionales con un perfil muy interesante para las instituciones públicas, ya que pueden poner en marcha proyectos o iniciativas que una vez lanzados puedan funcionar por si solas, sin que ello represente una carga excesiva para el presupuesto de la institución.

Lo cierto es que los knowmads se convertirán en profesionales muy solicitados por las empresas en los próximos años. De hecho, como asegura uno de los nómadas del conocimiento más reconocidos, Frank Scipion en su blog 'lifestyle al cuadrado', "en el año 2020 el 45% de los trabajadores de Estados Unidos pertenecerán a este grupo de trabajadores" y os aseguro que el mundo del arte no será ajeno a este cambio.

La pregunta es, ¿estamos los profesionales del arte y la cultura preparados para gestionar nuestro propio conocimiento de forma eficiente y adaptable a los nuevos entornos profesionales?

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