jueves, 6 de julio de 2017

Las aventuras de un art dealer emergente (I)

Comenzamos hoy una colaboración basada en una serie de artículos escritos por Stephan van Kuyk que nos contará sus aventuras en el mundo del arte como comisario emergente.


Esto es algo que hace tiempo quiero hacer, una serie de historias de mis aventuras diarias como art dealer y consultant. Creo que tener una mirada desde atrás de las cortinas puede ser benéfico tanto para artistas y colegas dealers, el mundo del arte acostumbra ser muy secretivo y hermético, siempre creí que colaborar y compartir conocimientos son factores claves para el crecimiento sostenible en mi carrera a largo plazo. Además, generalmente soy un buen tío.

Antes de más nada, una corta introducción. Soy Stephan van Kuyk, comercializo arte hace 4 años, cuando fundé Azucar Magazine & Art Gallery como una plataforma para que artistas puedan exhibir y vender su arte. Siempre consideré que había muchas cosas erróneas en el mundo del arte y existe una necesidad de empezar a innovar. Los jugadores del mundo del arte vienen haciendo lo mismo hace mucho tiempo es momento de cambiar las cosas y encarar con nueva actitud.

En estos 4 años vengo empujando los límites de cómo una galería debería actuar, equilibrando en la cordillera entre lo online y offline. Por un lado, busco participar en ferias de arte y organizar exposiciones regularmente, por el otro lado invierto mucho tiempo y esfuerzo en generar tráfico y estrategia online, considero que esta dualidad es un aspecto clave de las galerías del siglo 21.

Ese soy yo, un art dealer emergente, intentando innovar.

Exhibición grupal con La Lucha

Hace un par de meses tuve la oportunidad de tener un espacio temporal de galería acá en Berlín, fue una fantástica oportunidad para una bienvenida pausa entre una muestra pop-up y otra, realmente enfocar en los aspectos curatoriales que me gustaría presentar.

Aunque me encante organizar pop-ups, consumen mucho tiempo y el ritmo puede ser agotador. El ir y volver de la locación, enviar arte, prensa, colgar la exhibición, imprimir el material y encargarse del evento en sí. Claro que muchos de estos aspectos no son exclusivos de muestras pop-up, pero al sumar estos elementos a encontrar un espacio para exhibir y los constantes viajes durante el periodo de organización, realmente consumen tiempo.

Entonces ahí estaba yo, literalmente en mi segundo día como galerista con espacio fijo, cuando entra alguien a la galería, pues no entraban muchas personas directamente a la galería. Además, rápidamente aprendí que las personas se sienten intimidadas en simplemente abrir la puerta y entrar a una galería. Véngale, el arte no muerde.

Al hablar un poco con mi nuevo visitante, me cuenta que ha vivido gran tiempo en buenos aires y que conocemos algunos artistas en común. Además, está por abrir un restaurante mexicano, La Lucha, con un espacio destinado a la exhibición de arte, arte mexicano, obviamente.


Esta era una excelente oportunidad para exhibir el trabajo de un artista con el cual había empezado a trabajar recientemente, Guillermo S. Quintana, recomendado por una colega Eva Moll, de la galería Art von Frei, quien consideró que el artista era ideal para mi galería.
Entonces aquí estoy yo, recién retornado de una feria de arte en Bruselas con un enorme bloque de obras, explicando a los empleados de La Lucha un poco sobre los artistas y sus obras, información importante en el caso de que algún comensal pregunte sobre alguna de las obras.

El dueño del restaurante quedó muy satisfecho con la selección de obras, incluso pidiéndome que expandiera el tamaño de la exhibición original, doblando el espacio designado para exponer arte. Una excelente oportunidad para exhibir aún más artistas. Tanto le gustó la exhibición que ya compró un par de obras, previa a su inauguración.

Entonces ahora necesito comprar más molduras y preparar material informativo e imprimir tarjetas informativas. La exhibición abre en 4 días y tengo que duplicar su tamaño original. No es un problema, me gustan los desafíos.

Creo que lo más importante a aprender de esta colaboración es siempre mantener los ojos abiertos, nunca sabes de dónde viene tu próxima oportunidad. Además, si trabajás duro y proporcionas obras de calidad, es muy probable que el cliente note tu ímpetu y buen gusto y decide duplicar el tamaño de la exhibición. Cuando eso pase, tendrás que actuar ágilmente para entregar el doble de arte.


Stephan van Kuyk es artista y comisario. Fundador de Azucar Magazine & Art Gallery trabaja y vive en Berlín desde hace más de dos años. Anteriormente ha vivido en Buenos Aires y Río de Janeiro.

Instagram: @stephan.vankuyk

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