martes, 14 de marzo de 2017

¿Se pueden convertir las matemáticas en arte?

Hoy vamos a hablar de ciencia, y lo vamos a hacer por dos razones. La primera es que tal día como el de hoy de 1879 nació Albert Einstein en Alemania. La segunda es que hoy se celebra el Día Internacional del Número Pi, debido a que la fecha de hoy se representa en inglés como 3/14. El número infinito e irracional con el que se calcula la relación de una circunferencia con su diámetro. Lo que significa que si divides la distancia alrededor de la circunferencia entre la distancia entre dos puntos opuestos de la misma siempre te dará exactamente 3,141592653589... y así una infinita cantidad de decimales.

Lo cierto es que el número π parece contener una serie de características, que aunque comunes en todos los números irracionales, en su caso lo hacen especialmente atractivo, incluso para los que no nos dedicamos a la ciencia o las matemáticas y hemos optado siempre por experiencias más creativas.

Sin embargo, hay algunas personas que han decidido lanzarse a mezclar ambos mundos, utilizando el valor del número π, para crear obras de arte. Tal es el caso de Martin Krzywinsky, un científico de nombre impronunciable, especializado en análisis bioinformático, es decir, la utilización de la informática y datos estadísticos para investigar datos biológicos. Desde el año 2013, Krzywinsky ha publicado todos los años una pieza creada a partir del valor de π

En su primera obra representó cada dígito del valor de π con un círculo al que previamente había adjudicado un color en función de su valor. Así por ejemplo el 3 se convertía en un círculo naranja, el 1 en rojo, el 4 en amarillo, etc. El resultado es un interesante trabajo que recuerda a algunas obras de Damien Hirst.


Martin Krzywinski


Posteriormente repitió la misma idea, solo que colocó los círculos en forma de espiral, comenzando por el centro y utilizando un total de 13,688 decimales de π.

Martin Krzywinski


La idea de la utilización de la circunferencia como medio de expresión artística del valor de π, le debió de parecer interesante, puesto que la repitió en varias ocasiones junto al artista rumano Cristian Ilies Vasile. Así por ejemplo creó una serie de representaciones donde los números se conectaban dentro de una circunferencia con una línea, comenzando por el tres y dibujando una línea hasta el uno y de este una línea de diferente color hasta el cuatro y así sucesivamente.

Martin Krzywinski


En 2015 realizó una nueva obra, en la que volvió al formato rectangular. Comenzó dividiendo el lienzo verticalmente con tres líneas, después trazó una línea vertical en la primera columna, en la siguiente columna trazó cuatro líneas, y en la tercera también una línea horizontal. Así iba descomponiendo los diferentes rectángulos que se formaban, en rectángulos más pequeños en función de los valores de los decimales de π y adjudicándoles un color aleatorio basado en los tonos de la Bauhaus. El resultado es una obra que recuerda los trabajos de Piet Mondrian y Paul Klee.

Martin Krzywinski

Krzywinsky comercializa sus obras como posters aquí y lo cierto es que aun desconociendo el significado matemático de las obras, su estética las hace sumamente atractivas.

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