martes, 3 de julio de 2012

Estrategias de marketing en el mercado del arte II: Damien Hirst.

The Anatomy of an Angel (Detalle) 2008

Coincidiendo con la exposición que la Tate Modern está realizando acerca de la obra de Damien Hirst, en WoW nos hemos propuesto profundizar sobre la obra, pero especialmente sobre la carrera, del que sin duda es el artista británico vivo (con perdón de David Hockney) más famoso del mundo y probablemente el mejor cotizado en los mercados.

Nacido en Bristol hace 47 años, Hirst no fue lo que llamaríamos un talento prematuro en el mundo del arte. Todo lo contrario, no fue hasta 1988 cuando organizó una exposción en Londres con sus colegas del Goldsmith College a la que acudió su gran patrocinador, y sin duda el gran mago del marketing del mercado del arte: Charles Saatchy. Momento en el que su obra comenzó a crear interés entre la comunidad artística británica. Saatchy no solo se convirtió en el principal inversor en obra de Hirst, sino que se convirtió también en el mayor difusor de la misma, principalmente a través de su galería (Saatchy gallery), convirtiendo a Hirst en la principal figura de entre los Young British Artists.


El joven Damien Hirst se hizo famoso por sus obras que rozaban lo escatológico, entendiendo el concepto de "lo escatológico" en el sentido de 'lo cercano al final', la muerte y los cuerpos embalsamados. Su discurso estético está protagonizado por la dicotomía entre la vida y la muerte en la que una no puede existir sin la otra. Al parecer este tema empezó a interesarle a partir de su adolescencia cuando trabajó en una morgue. Así, vacas seccionadas por la mitad y conservadas en formol, cadáveres de tiburones, corderos, cabezas de terneras pudriéndose, etcétera formaban parte de su obra y ocupaban lugares preferentes en colecciones de todo el mundo.

El apoyo de grandes prohombres como el mismo Charles Saatchy, Nicholas Serota (director de la Tate Modern) o Jay Joplin (propietario de la galería 'White Cube' de Londres) y exposiciones en diferentes galerías de gran prestigio como la Saatchy´s Gallery de Londres o la Gagosian en Nueva York, convirtieron a Hirst en una auténtica celibrity del arte. 

Fue entonces cuando se forjó el mito de Damien Hirts, el gran artista, la gran inversión. Todo el mundo quería comprar sus obras. Mientras que muchos advertían que se trataba de un timo, que era una burbuja que pronto estallaría, los coleccionistas se peleaban por sus obras impulsados por el ánimo de lucro fácil. Fueron el propio Hirst y Saatchy los que alimentaron la idea de que comprar obra del artista era una inversión segura; y lo cierto es que por el momento, lo sigue siendo, ya que el valor de sus obras se continúa multiplicando y los grandes museos siguen exhibiendo sus obras, como en este caso la Tate Modern.


The Physical Impossibility of Death in the Mind of Someone Living, 1991

Debemos señalar que son muchos, legión, los que aseguran que la obra de Hirst es un auténtico timo; como el mismo Premio Nobel de Literatura Mario Vargas Llosa, quien habló en estos términos para El País. De hecho, una de las mayores críticas que recibe el artista es que Hirst no manufactura sus propias obras. Su compañía Science, en la que trabajan cientos de artistas, se encarga de ello. Pero no solo de 'fabricar' sus obras, sino también de restaurarlas como ya sucedió cuando el tiburón de 'The Physical Impossibility of Death in the Mind of Someone Living' se pudrió y tuvo que ser sustituido por uno nuevo. 
Por su parte, Hirst se defiende afirmando que lo que vale es el concepto que representa su obra y no su materialidad.

Entonces nos preguntamos: ¿realmente merece su obra ese reconocimiento? No pretendo en este post hacer un juicio sobre la calidad del trabajo de Hirst, eso sería demasiado. Simplemente relatar cómo éste se convirtió en el artista vivo mejor cotizado de su generación.  



La imagen de Hirts nació años atrás, pero un gran golpe de efecto de cara a los mercados fue sin duda la subasta de obra que se realizó en septiembre del 2008 en Sotheby´s. Todo un acontecimiento en el que, saltándose a todo tipo de intermediarios, Hirst negoció directamente con la casa de subastas. Esto supuso todo un escándalo en el mundo del arte ya que se trataba de la primera vez que un artista dejaba de lado a los tradicionales marchantes de arte. Aquella subasta fue toda una puesta en escena concebida como una auténtica campaña de marketing, las salas de Sotheby´s fueron remodeladas enteras para acoger la colección de obras a subasta y, más allá de todo esto, se vendió la historia de que Hirst estaría jugando esa tarde al billar con sus amigos creando de esta manera la imagen de que el artista estaba por encima de las minucias del mercado; a partir de ese evento se crearon páginas web y vídeos para youtube en los que se promocionaba la subasta (aquí os dejo el perfil de facebook y aquí uno de sus vídeos). La subasta fue todo un éxito, no solo en el campo económico con una recaudación de 111 millones de libras (todo un récord para un artísta vivo) sino sobre todo en notoriedad. La subasta estuvo precedida de todo un revuelo que lleno páginas enteras en todo tipo de publicaciones y no solo entre las dedicadas al mundo del arte. A día de hoy, años después, todavía se continúa hablando sobre aquello.

En la exposición que tiene lugar hoy en la Tate Modern están prácticamente todas sus obras más representativas: desde sus grandes lienzos con topos de diferentes colores, hasta sus animales en formol y por supuesto su bellísima calavera de diamantes 'For the Love of God'. 

Si visitais la exposición de Rafael que muestran El Prado y el Louvre, tendréis la seguridad de ver la exposición más importante del año en toda Europa y de que admirareis el trabajo de uno de los grandes genios de la historia del arte universal. Pero si visitáis la exposición de Damien Hirst en la Tate Modern tendréis el valor añadido de poder descubrir por vosotros mismos si se trata de arte o de un timo.

For the Love of God.



'Damien Hirst'
Tate Modern Gallery
4 Abril al 9 Septiembre
Londres

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