miércoles, 20 de septiembre de 2017

Dibujos por sonrisas, una iniciativa solidaria a través de la creación artística

Hoy os queremos hablar de Dibujos por sonrisas, una iniciativa que, tomando como punto de partida la creación artística, trata de llevar un poco de solidaridad a los campos de refugiados de Grecia. Un proyecto tan creativo como necesario y generoso en el que estamos todos invitados a participar.

Dibujos por sonrisas es una iniciativa creada por Creativos en acción, una ONG que trata de dignificar las vidas de los refugiados que llegan a las costas europeas gracias a la financiación obtenida a través de propuestas artísticas y creativas.

La iniciativa surgió tras la experiencia personal de varios de los voluntarios de Creativos en acción cuando visitaron los campos de refugiados de Alexandría en Grecia y Pirot en Serbia. Durante aquella primera estancia pudieron trabajar varias propuestas artísticas en las que los niños refugiados mostraron su parte más creativa a través de talleres de dibujo y pintura. 

Tras esta primera experiencia y con la asociación Creativos en acción ya en marcha, retornaron al campo de Pirot, donde pusieron en práctica su primer proyecto: restaurar y decorar desde cero uno de los espacios comunes del campo utilizado habitualmente para realizar actividades con niños y mayores. Gracias a la colaboración, la ONG Refugees Foundation Serbia, encargada de la educación en el asentamiento, también realizaron diversos talleres creativos y pudieron experimentar como, a través del dibujo, se puede transformar un poco las vidas de las personas refugiadas atrapadas en un campo.

Para conseguir los fondos necesarios, más de 150 ilustradores y artistas españoles han donado un dibujo que se podrá descargar desde la página web del proyecto a cambio de un donativo que irá destinado íntegramente a acciones solidarias desarrolladas en distintos campos de refugiados en Europa.

En la web os podéis descargar dibujos tanto de dibujantes muy reconocidos como Kukuxumuxu, Mariscal o Mauro Entrialgo, como de algunos de nuestros artistas favoritos como Lady Desidia, Aitor Sarabia o Ricardo Cavolo.

Las opciones son muy amplias y la calidad de los trabajos es excelente, aunque a nosotros nos ha robado un poquito el corazón el dibujo de Calpurnio, creador del popular El bueno de Cutlas al que ha representado descansando bajo un árbol con una estética que recuerda a las pinturas sumi-e de tinta china y del que, por supuesto, ya tenemos nuestra copia.

No sé a vosotros, pero a nosotros el proyecto nos mola mucho y además creemos que no hay nada más bonito que un niño utilizando el dibujo como medio de expresión.



miércoles, 13 de septiembre de 2017

蔡国强 Cai Guo Qiang nos descubre "El espíritu de la pintura" en El Prado

Cai junto a Las Meninas de Velázquez, 2017
 Foto de Javier Molina, cortesía de Cai Studio
Los amantes del arte chino no estamos acostumbrados a que en nuestro país se celebren grandes exposiciones sobre artistas chinos, por eso, cuando un gran museo como El Prado nos propone una magnífica exposición de uno de los artistas chinos más relevantes, Cai Guo Qiang (al que en su día elegimos como uno de los 10+1 artistas chinos que deberías conocer), nos sentimos muy ilusionados.

Esta será la segunda vez que El Prado dedica una retrospectiva a un artista vivo en sus casi 200 años de historia tras la dedicada al estadounidense Cy Twombly en el 2008. 

¿Quién es Cai Guo Qiang?

La obra de Cai Guo Qiang se ha hecho famosa en todo el mundo por utilizar un elemento tan característico chino como es la pólvora, para crear potentes imágenes que hablan sobre la propia naturaleza humana.

Nacido en Quanzhou, provincia de Fujian, estudió escenografía en la Academia de Teatro de Shanghai. En su adolescencia Cai Guo-Qiang vivió los efectos de la Revolución Cultural de Mao lo que le ha llevado a declarar que "En cierto sentido, Mao Zedong influenció a todos los artistas de nuestra generación con su romanticismo y sentimientos utópicos". Desde muy temprano en su carrera artística, exploró diferentes técnicas de expresión como la pintura, la escultura, el vídeo y la performance. Pero no fue hasta su traslado a Japón en 1986 cuando comenzó a trabajar con la pólvora como elemento plástico, lo que le ha hecho internacionalmente conocido. Tras esta etapa japonesa sumamente prolífica en obra, exposiciones y galardones, se trasladó a Nueva York en 1995 donde reside en la actualidad.

Cai Guo-Qiang, Last Carnival, 2017. Pólvora sobre lienzo. Foto de  Yvonne Zhao, cortesía de Cai Studio

La obra de Cai Guo-Qiang se inspira en una temática muy amplia de ideas, tradiciones y narrativas como el feng-shui 风水, la medicina tradicional china, las pinturas shan shui 山水 (de las que algún día, espero no muy lejano, os hablaré), la naturaleza y el retrato. Así, basándose en la filosofía oriental y las cuestiones sociales contemporáneas, sus proyectos tienen como objetivo establecer un diálogo entre los espectadores y el universo más amplio que los rodea, utilizando para ello un enfoque muy personal del artista sobre la cultura y la historia.

El éxito de su trabajo le ha llevado a ser el primer artista chino al que el Guggenheim de Nueva York dedicó una retrospectiva, además de haber realizado exposiciones en los mejores museos del mundo como la Tate Modern de Londres, el MoMa de Nueva York, el Museo Árabe de Arte Moderno de Doha y ahora, El Prado en Madrid. 

Entre los galardones recibidos por Cai Guo-Qiang constan el León de Oro en la 48ª Bienal de Venecia en 1999, el Premio de Arte de Hiroshima en 2007 y el 20º Premio de Cultura Asiática de Fukuoka en 2009. Entre sus premios más recientes se incluyen el Premio de la Fundación Barnett y Annalee Newman en 2015, el Premio Bonnefanten de Arte Contemporáneo (BACA) 2016 y el Premio Asia Art Award en 2016.

Cai Guo-Qiang, Mountain in Heat, 2016. Pólvora sobre lienzo. Foto de Yvonne Zhao, cortesía de Cai Studio

El espíritu de la pintura

El proyecto fue presentado por Miguel Zugaza el pasado mes de marzo en el Salón de Reinos en uno de los últimos actos de éste como director de El Prado. Zugaza, que además ejerce como comisario de la exposición relativa al proyecto que podrá verse de octubre del 2017 a marzo del 2018, contó como el proyecto se planteó hace dos años cuando el pintor chino visitó la exposición que El Prado dedicó al centenario de El Greco. 

No es la primera vez que Cai Guo Qiang, que se declara un gran admirador de los clásicos españoles, expone en nuestro país, ya que anteriormente lo ha hecho en el IVAM de Valencia y en el Guggenheim de Bilbao, pero en esta ocasión lo hará en el Salón de Reinos del Museo de El Prado, en el que creará una serie de pinturas inspiradas en lo que fue el Palacio del Buen Retiro, utilizando su original técnica basada en la pólvora y para las que contará con la ayuda de un equipo de expertos en pirotecnia valencianos. La exposición titulada El espíritu de la pintura, constará de varias obras a escala monumental y ahondará en la relación personal del autor con los grandes maestros de El Prado.

En esta exposición los visitantes conocerán la influencia ejercida por El Greco en la obra del artista chino, presente en sus piezas más tempranas, así como en el viaje que le llevó a recorrer los lugares esenciales en la vida de El Greco, como su ciudad natal en Creta, Venecia, Madrid y finalmente Toledo.

Con esta exposición Cai Guo-Qiang aspira descubrir el espíritu de su propia pintura, a la vez que se plantea diversas cuestiones sobre la pintura contemporánea. Con su técnica artística única de utilización de la pólvora, ahondará en los temas y sensibilidades de grandes maestros presentes en El Prado como Tiziano, Velázquez, Rubens o Goya

Con este proyecto además se pretende alentar un uso alternativo del Salón de Reino que tantos años sirvió como museo del ejército, y que sirva como sede de residencias para artistas contemporáneos que trabajen durante un tiempo en el espacio, para posteriormente dar a conocer el resultado de su obra a través de una exposición en la pinacoteca.

Cai Guo-Qiang, Palmyra, 2017. Pólvora sobre lienzo. PFoto de Wen-You Cai, cortesía de Cai Studio


Cai Guo Qiang e Isabel Coixet

Isabel Coixet y Cai Guo-Qiang en el estudio del artista
 en New Jersey, USA.
 ©Stephanie Yang Che
Otro de los ingredientes de esta exposición que en WoW nos ha enamorado es la colaboración surgida entre el artista chino y la cineasta catalana Isabel Coixet, que ha creado una película para documentar el proceso de creación de las obras de Cai Guo-Qiang durante estos meses en el Salón de Reinos.

El documental dirigido por Coixet y producido por Miss Wasabi Films para El Prado, tendrá una duración de 60 minutos y mostrará el trabajo del artista chino en todo su proceso creativo, desde los inicios del proyecto en el estudio del artista en Nueva Jersey, hasta la producción de las obras en el Salón de Reinos.

El documental tendrá una versión más corta, de 20 minutos, que se mostrará en la exposición que El Prado tiene preparada para octubre de este año y se proyectará en la sala D del edificio de los Jerónimos. 

La cineasta catalana ha declarado admirar a Cai Guo-Qiang desde hace mucho tiempo. Según ella "La espectacularidad y magnificiente belleza de sus obras deja boquiabierto a medio mundo, a mi incluida, pero su talento no termina en usar una técnica propia y estrechamente conectada a su pasado cultural. Va mucho más allá. Es como si la inundación que hace en el cielo de colores, fuego y resto de pólvora le conectan con algo elevado, místico y claramente único".



lunes, 11 de septiembre de 2017

Este fin de semana se celebra Apertura 2017 en Madrid

Me busco y no me encuentro de César Blay que podrá visitarse en BAT - Alberto Cornejo

Como ya vienen siendo tradición por estas fechas en el ámbito artístico madrileño, este fin de semana se celebra AperturaMadrid2017, un evento en el que de forma simultánea las principales galerías de arte dan el pistolezado de salida a su temporada expositiva.

En el evento participan las 46 galerías que forman parte de la asociación ArteMadrid que, de forma gratuita, abrirán en horarios especiales y ofrecerán diversas actividades como encuentros con comisarios internacionales, fiestas o nuestra preferida, un brunch abierto al público el sábado de 11 a 15h.

Al evento se han querido sumar instituciones como ARCOmadrid, que ofrecerá visitas guiadas a todas las galerías, y museos como el Reina Sofía, Thyssen, Museo ABC, Fundación Mapfre o Lázaro Galdiano (entre otros) que ofrecerán diversas actividades complementarias.

Podéis consultar todo el programa de actividades aquí

martes, 5 de septiembre de 2017

Cineteca Madrid acogerá el festival de cine experimental en mandarín Spain Moving Festival

Volvemos de vacaciones y comenzamos el mes de septiembre con fantásticas noticias para los amantes del arte contemporáneo chino. El trabajo de 12 videoartistas, que trabajan en mandarín y que han obtenido un reconocido prestigio a nivel internacional en los últimos años, se mostrará este fin de semana en la Cineteca de Matadero Madrid gracias al Spain Moving Festival, organizado por nuestra amiga Susana Sanz.

Esta es la segunda edición de este festival dedicado a la imagen en movimiento producida en chino en el campo del videoarte, el new media, el cortometraje y el cine experimental. Se pretende con ello explorar el llamado espacio in-between, aquellas técnicas artísticas que se mezclan y trabajan entre el cine y el arte contemporáneo.

Para esta segunda edición se ha realizado una cuidada selección de obras que han permitido reunir por primera vez en España los trabajos más actuales de importantes creadores de renombre internacional que tienen en común expresarse a través de la vídeo-creación en mandarin. Para ello han contado con artistas de la talla de Cheng Ran, Ju Anqi, Ying Liang, Hsu Che-Yu, Yu Depeng o Chen Chieh-jen.

El festival se ha dividido en cuatro secciones, en función al origen geográfico de las obras, entre China, Taiwán I, Taiwán II y Hong Kong. Varias de las piezas serán presentadas por sus propios creadores, algunos de los cuales visitan por primera vez España.

Para formar el jurado han contado con importantes expertos audiovisuales españoles como son Margarita Aizpuru, Carlos Arenas, Bernardí Roig y María Rubín que decidirán los premiados en las tres categorías: “Mejor creador de imagen en movimiento”, “Mejor pieza de imagen en movimiento” y “Descubrimiento”.

Y si todo esto no fuera suficiente para convenceros de que os dejéis caer por la Cineteca a disfrutar de Spain Moving Festival, os diré que la entrada es libre y gratuita hasta completar aforo. Por cierto, no sufráis, todas las proyecciones estarán subtituladas en castellano.


Spain Moving Festival
Cineteca de Matadero Madrid
8,9 y 10 de septiembre

jueves, 27 de julio de 2017

El guerrero a la sombra del cerezo, un retrato del Japón del siglo XVI alejado de los tópicos

Hoy entrevistamos para Why On White a David B. Gil, autor de El guerrero a la sombra del cerezo, la primera obra autoeditada galardonada con el premio Hislibris de Novela Histórica y finalista del Premio Fernando Lara. Sin duda, un éxito que demuestra que la autoedición puede ofrecer al lector obras de gran calidad de autores poco conocidos.


¿De dónde viene tu interés por la cultura japonesa?
Desde muy pequeño, pero no sabría establecer un momento 0. Supongo que, como muchos, entré en contacto con Japón a través del anime, los videojuegos y las artes marciales. Luego, en el instituto ya, comenzaron a llegar los primeros mangas traducidos a España, pero lo que terminó de atraparme fue el primer volumen de la trilogía Musashi, de Eiji Yoshikawa, que Martínez Roca publicó en español allá por los 90. Esa fue mi entrada a la literatura japonesa, desde ahí comencé a leer todo lo que se traducía al español (que en aquel entonces no era ni la décima parte de lo que se publica ahora) y a ver cualquier cosa que hubiera en el videoclub de Akira Kurosawa o Yoji Yamada.

Una de las cosas que más llama la atención cuando lees el libro es el magnífico ejercicio de documentación histórica que has hecho sobre la sociedad japonesa de principios del siglo XVI. ¿Cómo te has documentado?

Ya tenía un conocimiento general del momento histórico, un background formado a partir de los artículos, ensayos y ficciones que había leído a lo largo de los años. Pero cuando comienzas a trabajar en una novela, te das cuenta de que el marco histórico apenas te da las coordenadas temporales y sociales, lo más difícil de documentar es la vida cotidiana, el costumbrismo de aquella época, y eso no lo encuentras en los libros de Historia ni en las biografías de personajes relevantes. Quería hacer un retrato fidedigno del Japón de la época, alejado de los tópicos con los que nos manejamos en Occidente, y la única manera de hacerlo fue, primero, estudiando detalladamente las obras literarias y pictóricas creadas en aquel periodo (siglos XV y XVI), como los grabados ukiyo-e o los diarios de viaje de Matsuo Basho, donde podía encontrar un retrato de primera mano del día a día de ese Japón antiguo. Pero llegó un momento en el que me resultó imprescindible pedir información a fuentes japonesas, y tuve la suerte de conocer a japoneses que me hicieron el gran favor de buscar y traducir para mí todo aquello que yo no encontraba desde aquí.

¿Cuánto tiempo te ha llevado todo ese trabajo de investigación, documentación y redacción de una historia como esta?
Me resulta complicado precisar el tiempo que he trabajado en El guerrero a la sombra del cerezo, han sido muchos años, con más o menos dedicación dependiendo de mis circunstancias. El archivo de texto original que está en mi ordenador se creó en 2009, pero previamente había trabajado más de dos años en planificar la novela y recoger la documentación inicial necesaria. Terminé de escribirla en 2012, pero a eso ha seguido un largo periodo de revisión y reescrituras que se ha prolongado prácticamente hasta su publicación, en 2017.

¿Has podido visitar los paisajes que describes en El guerrero a la sombra del cerezo?
Sí, posteriormente a la primera versión de la novela. La gente suele tener en mente la imagen del escritor que viaja para documentarse, pero eso está al alcance de los autores consagrados que viven de su oficio, un primerizo no tiene esa posibilidad. Así que descubrí esos paisajes a través de la documentación y la ficción que otros habían hecho, y posteriormente los redescubrí en persona. Era algo que en principio no me preocupaba, porque muchos de los escenarios que aparecen en El guerrero ya no existen o se hayan profundamente transformado. Sin embargo, después de estar allí, de visitar los caminos y paisajes que previamente habían recorrido mis personajes, tuve que reescribir muchos pasajes del libro. No porque hubiera incurrido en imprecisiones históricas, sino porque ahora era capaz de transmitir una imagen más potente y vívida de aquellos lugares.

Otra de las cosas que me ha llamado poderosamente la atención es que, en vez de centrarte en el Japón de los samuráis, has decidido dar voz a prácticamente todas las clases sociales del Japón del siglo XVI, ¿por qué?
Como dices, lo habitual en este tipo de historias es que siempre se muestre el mundo de los samuráis, ya sea través de la guerra, los ambientes cortesanos o de la figura del samurái errante. Y aunque también hay mucho de eso en El guerrero a la sombra del cerezo, hay que tener en cuenta que la casta samurái representaba tan solo un 10% de la población. El Japón feudal lo conformaban, principalmente, toda esa población que suele quedar en un segundo plano en la literatura histórica sobre el país: los campesinos que organizaban su vida según los ciclos del arroz, los mercaderes que debían mover sus mercancías por un país fragmentado por la guerra, los miles de peregrinos que viajaban de un templo a otro, los médicos, los ashigaru (esos guerreros que no eran samuráis, pero que constituían la mayor parte de la soldadesca que moría en un campo de batalla)… Todo eso era el Japón de la época y yo quería mostrarlo, quería ofrecerle al lector una imagen polifacética, alejada de estereotipos.

Uno de los personajes que más me ha interesado es el de Ekei Inafune, un médico errante con un carácter pragmático que le lleva a entrar en contacto con la medicina occidental a través de los hospitales de las misiones jesuitas portuguesas. Háblanos un poco de como construiste este personaje.
Quería que la novela girara en torno a dos personajes atípicos, enfrentados con sus circunstancias, y mientras Seizô Ikeda vive un conflicto interno, Ekei Inafune, ese médico errante e independiente, vive un conflicto con su tiempo, con el mundo que le roda. Es un hombre que, gracias a sus viajes por Japón, ha entrado en contacto con la medicina de los “bárbaros del sur”, que es como los japoneses llamaban a los primeros occidentales (portugueses y españoles) que llegaron al país. Inafune ha descubierto que aquellas técnicas médicas son superiores, al menos en ciertas cosas, a la medicina tradicional china y japonesa. Abrazar esta verdad lo convierte en un médico único entre los suyos, pero también lo convierten en una persona repudiada de la que sus propios colegas desconfían. Aun así, Ekei se encuentra decidido a probar cualquier cosa que le ayude a ser mejor médico, pues le motiva una imperiosa necesidad de redención. Debe equilibrar su karma, compensar los actos de un pasado que el lector no conoce.

En contraposición, el otro protagonista, Seizo Ikeda tiene un punto mucho más idealista y defensor de las tradiciones ancestrales, ¿verdad?
Seizo es un muchacho de 9 años, descendiente de una poderosa casa samurái, educado por tanto en un código de valores y una tradición marcial que terminan por marcar su vida de forma dramática. Cuando toda su familia es exterminada en una sola noche, recae sobre él una pesada carga: la de la venganza. Desde esa temprana edad se le instruye y se le educa con este único fin, que se convierte en el motor de su vida no porque él lo haya decidido, sino porque le obligan la ley y la tradición samurái. Es una historia de venganza poco convencional, porque en Occidente estamos acostumbrados al revanchismo alimentado por el odio, surgido de un sentimiento de reparación, pero en el Japón antiguo la venganza era una obligación del afrentado, regulada incluso por leyes. Seizo se convierte en el instrumento de una venganza de la que él mismo duda; siente todos aquellos acontecimientos lejanos, no hay odio en él. Es una persona condenada por su giri, por un deber del que quiere liberarse.

¿Cuál es el proceso para conseguir que personajes del Japón del siglo XVI sean cercanos al público español del siglo XXI?
Creo que las pasiones y sentimientos que mueven a las personas son esencialmente los mismos en todas las épocas y lugares, lo que cambia es la forma de expresarlos o gestionarlos. En ese sentido, el objetivo era que mis personajes se expresaran y se comportaran como lo hacían los japoneses de aquella época, apoyándose en los silencios y los sobreentendidos, de forma mucho más elusiva a como lo hacemos nosotros, pero que, al mismo tiempo, el lector los comprendiera más allá de lo explícito, que pudiera “leer” lo que estos personajes callaban. Si lo conseguía, sabía que empatizarían con ellos, porque son personajes movidos por una historia muy poderosa. Cuando los lectores se acercan a comentarme la novela y me hablan sobre todo de los personajes, de cómo los echan de menos, quiero pensar que lo he conseguido.

¿Crees que en España hay interés por la cultura japonesa?
Japón es uno de los países que más cultura exporta, y lo curioso es que su industria cultural no está orientada a la exportación como, por ejemplo, la estadounidense, sino que es casi reticente. Cuando comenzó a publicarse manga aquí, los editores españoles tenían que convencer a los editores y autores japoneses de que sus historias, efectivamente, tenían interés fuera de sus fronteras. En cualquier caso, la cultura japonesa es muy potente a muchos niveles: cautiva tanto a los practicantes de artes marciales como a los jóvenes que empiezan leyendo manga o a los aficionados a los videojuegos. En España nos hemos enamorado en los últimos años de autores como Haruki Murakami, hemos abrazado con pasión su gastronomía y hemos convertido Japón en uno de nuestros destinos turísticos favoritos. Es evidente que hay un creciente interés en España por todo lo japonés, no tanto como en Francia quizás, que es un país con un japonismo arraigado desde hace décadas, pero es un interés innegable. El número de españoles que visita Japón se ha doblado en los últimos años, y eso no es casualidad.


A pesar de haber sido finalista del Premio Fernando Lara, El guerrero a la sombra del cerezo vio la luz gracias a la autoedición. Posteriormente accediste a editoriales convencionales donde has publicado Hijos del Dios Binario. ¿Cómo valoras el papel de ambas formas de edición y el futuro del sector?
La autopublicación te permite un control total sobre la obra y que el autor se embolse la mayor parte del dinero que su obra genera. La publicación tradicional pone a tu disposición, sobre todo, distribución: llevarte a las estanterías de las librerías, que siguen siendo el principal canal de venta de libros; y en menor medida, promoción. Creo que la estructura lógica y sensata, a lo que el negocio tendrá que evolucionar, es a que las editoriales hagan lo que solo ellas pueden hacer, que es publicar y explotar los libros en papel, y que el autor conserve los derechos de su obra en digital para explotarlos directamente, porque no necesitas a una editorial para publicar en eBook.

¿No da un poco de respeto un éxito tan rápido?
En realidad, solo se puede percibir como rápido desde fuera. Para mí el proceso ha sido largo y costoso, he llegado a esto por pura obstinación. Hay que tener en cuenta que El guerrero a la sombra del cerezo está escrita desde 2012 y que, durante todos estos años, pese a ser finalista de un premio tan importante como el Fernando Lara o convertirse en la primera obra autopublicada en ganar un Hislibris, ninguna editorial quiso arriesgarse con el libro. Solo después de convertirse en un bestseller de Amazon España y de publicar una segunda novela (que nada tiene que ver con esta), los editores han decidido apostar por El guerrero en papel. La gente escucha que la editorial ha tenido que imprimir una segunda edición a la semana de estar el libro en la calle y parece que es un éxito caído del cielo, pero eso sucede porque, durante dos años, muchas personas han leído y recomendando el libro cuando era un ebook autopublicado, y había un importante número de lectores que estaban esperando esta edición en papel.

Has publicado un cuento, Shokunin, que es un spin off de El guerrero a la sombra del cerezo. ¿Quiere eso decir que habrá otras continuaciones en el futuro? ¿Otra novela o más cuentos?
Una continuación, no creo. El guerrero a la sombra del cerezo es una obra autoconclusiva y bastante cerrada. Nunca hay que decir de esta agua no beberé, porque puede surgir una buena historia para retomar a los personajes. Las buenas ideas no abundan, son caprichosas y, si surge una, tienes que aprovecharla. Pero por ahora no lo tengo en mente. Lo que sí pienso hacer es regresar al periodo histórico; de hecho, en la novela que estoy escribiendo ahora vuelvo al Japón feudal. Respecto a Shokunin (publicado exclusivamente en digital), es un divertimento, un relato de detectives ambientado en el Japón feudal y protagonizado por el médico Ekei Inafune. Los que hayan leído la novela ya saben que la trama de este personaje tiene mucho de misterio e investigación, es casi un noir feudal, si se me permite el juego de palabras, y me apetecía explotar esta faceta del personaje escribiendo para él un relato policiaco a lo Arthur Conan Doyle. Me alegro de que los lectores se hayan hecho cómplices de esta travesura y le estén dando tan buen recibimiento.

miércoles, 19 de julio de 2017

¿Pueden los knowmads adaptarse al ámbito artístico?

Los knowmads se convertirán en los próximos años en los profesionales más solicitados por las empresas, personas inquietas siempre receptivas a los cambios y abiertas a poner a disposición de un proyecto todo su conocimiento. Pero, ¿qué es un knowmad?

Imagina que tienes una pequeña galería y que quieres posicionar su web en la primera página de Google. No tienes los conocimientos técnicos para hacerlo por ti mismo, ni tienes presupuesto para contratar a un especialista en SEO ya que estos profesionales son muy cotizados. ¿Qué podrías hacer? Puedes contratar a un especialista de 3 a 6 meses, que es lo que se tarda aproximadamente en posicionar una web adecuadamente. Después, este profesional se marchará a otra empresa donde aplicará sus conocimientos durante otros meses, después a una tercera empresa, y así sucesivamente. Este profesional que va contratando sus servicios basados en sus conocimientos técnicos de una empresa a otra, es lo que se conoce como un knowmad.

Los knowmads son altamente empleables en prácticamente cualquier sector y pueden basar su profesionalidad en una amplia gama de materias, aunque todos comparten dos cualidades, su amplio conocimiento en una técnica específica y su flexibilidad laboral, lo que les hace muy deseables por las empresas que buscan contratar solo durante unos meses.

Sin embargo, no debemos confundir este nuevo modelo de empleabilidad con la precariedad laboral tan extendida en nuestro país y muy especialmente en el sector cultual y que normalmente asociada a perfiles poco cualificados técnicamente y que se ven obligados encadenar contratos mal remunerados. Los knowmads son profesionales que eligen libremente este tipo de empleabilidad porque les permite sacar un mayor beneficio económico a sus conocimientos.

El modelo ya es ampliamente conocido en el ámbito artístico donde comisarios, gestores o artistas, se emplean de forma temporal en galerías y museos para sacar adelante proyectos de tan solo tres o cuatro meses para después saltar a proyectos diferentes.

El término fue acuñado por John Moravec para referirse a aquellos profesionales que saben cómo adaptarse adecuadamente a los avances que sufren en su ámbito profesional gestionando eficazmente su más valioso activo: su conocimiento del sector. Algo así como una especie de nómadas del conocimiento denominados así por la mezcla del término know (conocimiento) con nomad (nómada). Una figura que se adapta a la liquidez del nuevo entorno laboral fruto de una sociedad donde el cambio es constante y en el que el trabajo como lo conocemos se está quedando obsoleto. 

A continuación, os dejo un video del propio John Moravec dando una charla TEDx en la que nos habla sobre los knowmads (en inglés).



Si el cambio de paradigma laboral se da prácticamente en todos los ámbitos profesionales, en la cultura es especialmente notable, tanto por el peso específico de la tecnología en las nuevas formas de creación artística como por su rol en la gestión de proyectos e instituciones culturales. Por ello los profesionales de la cultura debemos de convertirnos en knowmads de la cultura, adaptándonos a la llegada de las nuevas tecnologías a nuestro entorno profesional cambiando nuestra forma de trabajar y adquiriendo nuevas habilidades que aplicaremos a nuestra labor diaria. O si no, al menos debemos aprender a trabajar con ellos. 

Esto implica abrazar el cambio y a las nuevas realidades que nos imponen los desarrollos tecnológicos como internet, aprendiendo siempre y gestionando adecuadamente nuestro conocimiento. Debemos mantener siempre la mente abierta para absorber nuevas formas de trabajar, para enriquecernos con el conocimiento que nos ofrecen otros y para ser flexibles, abandonando las ideas como 'siempre se ha hecho así' o el 'no merece la pena cambiar'. Debemos evolucionar y convertirnos en agentes válidos para nuestra empresa ayudándola a encontrar nuevos modelos de negocio y nuevas formas de colaborar.


¿Cómo puedo convertirme en un knowmad de la cultura?

La respuesta nos la da el propio John Moravec, junto a su compañero Cristóbal Cobo, en esta lista de 19 características del knowmad.
  1. No está limitado a una edad determinada.
  2. Creativo, innovador, colaborativo y motivado (auto-motivado).
  3. Utiliza la información y genera conocimientos en diferentes contextos.
  4. Altamente inventivo, intuitivo, capaz de producir ideas.
  5. Capaz de crear sentido socialmente construido.
  6. No solo busca acceder a la información, procura utilizarla abierta y libremente.
  7. Creador de redes, siempre conectando a personas, ideas, organizaciones, etc.
  8. Capacidad para utilizar herramientas para resolver diferentes problemas.
  9. Alfabetizado digitalmente, comprende cómo y por qué funcionan las tecnologías digitales.
  10. Competencia para resolver problemas desconocidos en contextos diferentes.
  11. Aprende a compartir (sin límites geográficos).
  12. Es adaptable a diferentes contextos y entornos.
  13. Consciente del valor de liberar el acceso a la información.
  14. Atento a los contextos y a la adaptabilidad de la información.
  15. Capaz de desaprender rápidamente, sumando nuevas ideas.
  16. Competente para crear redes de conocimiento horizontales.
  17. Aprendizaje permanente y para toda la vida (formal-informal).
  18. Experimenta constantemente TIC (colaborativas).
  19. No teme el fracaso.
La lista está recopilada en un interesantísimo libro escrito por ellos titulado 'Aprendizaje Invisible' y que podréis leer de forma gratuita aquí. El libro os servirá de gran ayuda si queréis comprender cuales son las necesidades con las que se encontrarán las grandes organizaciones culturales, tanto españolas como foráneas, en los próximos años y cómo podemos convertirnos en unos nómadas del conocimiento muy apreciados por las empresas del sector. Lectura más que recomendada.



Pero, ¿por qué son interesantes los knowmad para las instituciones culturales?

El conocimiento se ha convertido en un recurso muy apreciado por las organizaciones, tanto públicas como privadas, ya que saber gestionarlo adecuadamente puede significar el estar o no a la vanguardia de la innovación en tu sector, y eso puede convertirse en su valor diferencial de la empresa.

En una sociedad abrumada por el exceso de información (sociedades intoxicadas), saber ordenar y gestionar el conocimiento es fundamental para cualquier organización y conseguir así, crear un nuevo conocimiento más actual y especializado. Por ello, cada vez más empresas apuestan por contratar a profesionales que hagan una buena gestión del conocimiento, adaptables a los nuevos procesos impuestos por los desarrollos tecnológicos y capaz de hilar la multitud de habilidades que les da su experiencia multidisciplinar.

Sin embargo, muchas instituciones culturales se encuentran constreñidas por recortes presupuestarios que les impiden poder contratar de forma permanente a profesionales altamente cualificados. Por esta razón, los knowmads son profesionales con un perfil muy interesante para las instituciones públicas, ya que pueden poner en marcha proyectos o iniciativas que una vez lanzados puedan funcionar por si solas, sin que ello represente una carga excesiva para el presupuesto de la institución.

Lo cierto es que los knowmads se convertirán en profesionales muy solicitados por las empresas en los próximos años. De hecho, como asegura uno de los nómadas del conocimiento más reconocidos, Frank Scipion en su blog 'lifestyle al cuadrado', "en el año 2020 el 45% de los trabajadores de Estados Unidos pertenecerán a este grupo de trabajadores" y os aseguro que el mundo del arte no será ajeno a este cambio.

La pregunta es, ¿estamos los profesionales del arte y la cultura preparados para gestionar nuestro propio conocimiento de forma eficiente y adaptable a los nuevos entornos profesionales?

jueves, 6 de julio de 2017

Las aventuras de un art dealer emergente (I)

Comenzamos hoy una colaboración basada en una serie de artículos escritos por Stephan van Kuyk que nos contará sus aventuras en el mundo del arte como comisario emergente.


Esto es algo que hace tiempo quiero hacer, una serie de historias de mis aventuras diarias como art dealer y consultant. Creo que tener una mirada desde atrás de las cortinas puede ser benéfico tanto para artistas y colegas dealers, el mundo del arte acostumbra ser muy secretivo y hermético, siempre creí que colaborar y compartir conocimientos son factores claves para el crecimiento sostenible en mi carrera a largo plazo. Además, generalmente soy un buen tío.

Antes de más nada, una corta introducción. Soy Stephan van Kuyk, comercializo arte hace 4 años, cuando fundé Azucar Magazine & Art Gallery como una plataforma para que artistas puedan exhibir y vender su arte. Siempre consideré que había muchas cosas erróneas en el mundo del arte y existe una necesidad de empezar a innovar. Los jugadores del mundo del arte vienen haciendo lo mismo hace mucho tiempo es momento de cambiar las cosas y encarar con nueva actitud.

En estos 4 años vengo empujando los límites de cómo una galería debería actuar, equilibrando en la cordillera entre lo online y offline. Por un lado, busco participar en ferias de arte y organizar exposiciones regularmente, por el otro lado invierto mucho tiempo y esfuerzo en generar tráfico y estrategia online, considero que esta dualidad es un aspecto clave de las galerías del siglo 21.

Ese soy yo, un art dealer emergente, intentando innovar.

Exhibición grupal con La Lucha

Hace un par de meses tuve la oportunidad de tener un espacio temporal de galería acá en Berlín, fue una fantástica oportunidad para una bienvenida pausa entre una muestra pop-up y otra, realmente enfocar en los aspectos curatoriales que me gustaría presentar.

Aunque me encante organizar pop-ups, consumen mucho tiempo y el ritmo puede ser agotador. El ir y volver de la locación, enviar arte, prensa, colgar la exhibición, imprimir el material y encargarse del evento en sí. Claro que muchos de estos aspectos no son exclusivos de muestras pop-up, pero al sumar estos elementos a encontrar un espacio para exhibir y los constantes viajes durante el periodo de organización, realmente consumen tiempo.

Entonces ahí estaba yo, literalmente en mi segundo día como galerista con espacio fijo, cuando entra alguien a la galería, pues no entraban muchas personas directamente a la galería. Además, rápidamente aprendí que las personas se sienten intimidadas en simplemente abrir la puerta y entrar a una galería. Véngale, el arte no muerde.

Al hablar un poco con mi nuevo visitante, me cuenta que ha vivido gran tiempo en buenos aires y que conocemos algunos artistas en común. Además, está por abrir un restaurante mexicano, La Lucha, con un espacio destinado a la exhibición de arte, arte mexicano, obviamente.


Esta era una excelente oportunidad para exhibir el trabajo de un artista con el cual había empezado a trabajar recientemente, Guillermo S. Quintana, recomendado por una colega Eva Moll, de la galería Art von Frei, quien consideró que el artista era ideal para mi galería.
Entonces aquí estoy yo, recién retornado de una feria de arte en Bruselas con un enorme bloque de obras, explicando a los empleados de La Lucha un poco sobre los artistas y sus obras, información importante en el caso de que algún comensal pregunte sobre alguna de las obras.

El dueño del restaurante quedó muy satisfecho con la selección de obras, incluso pidiéndome que expandiera el tamaño de la exhibición original, doblando el espacio designado para exponer arte. Una excelente oportunidad para exhibir aún más artistas. Tanto le gustó la exhibición que ya compró un par de obras, previa a su inauguración.

Entonces ahora necesito comprar más molduras y preparar material informativo e imprimir tarjetas informativas. La exhibición abre en 4 días y tengo que duplicar su tamaño original. No es un problema, me gustan los desafíos.

Creo que lo más importante a aprender de esta colaboración es siempre mantener los ojos abiertos, nunca sabes de dónde viene tu próxima oportunidad. Además, si trabajás duro y proporcionas obras de calidad, es muy probable que el cliente note tu ímpetu y buen gusto y decide duplicar el tamaño de la exhibición. Cuando eso pase, tendrás que actuar ágilmente para entregar el doble de arte.


Stephan van Kuyk es artista y comisario. Fundador de Azucar Magazine & Art Gallery trabaja y vive en Berlín desde hace más de dos años. Anteriormente ha vivido en Buenos Aires y Río de Janeiro.

Instagram: @stephan.vankuyk